| Los sindicatos UGT y Comisiones Obreras
exigieron hoy al Gobierno que, a través de la Sociedad
Estatal de Participaciones Industriales, convoque de inmediato
a la mesa sindical para presentar el Plan de viabilidad diseñado
para el grupo público de astilleros Izar y que establezca
un calendario para iniciar su negociación.
La exigencia de los sindicatos es fruto de
una reunión mantenida esta tarde entre representantes
de ambas centrales después de que el diario 'Expansión'
publicara que el plan del Gobierno pasa por segregar los astilleros
militares (los únicos rentables) y formar un nueva
empresa que también incluiría la factoría
gaditana de Puerto Real.
Además, se trataría de privatizar
los astilleros de Gijón y Sevilla y, en el caso de
Sestao, se estudiaría la posibilidad de transferir
el centro al Gobierno autonómico del País Vasco.
El resto de activos de Izar entraría en supuesto de
disolución.
UGT y CC.OO. consideran que estos datos han
sido "filtrados" con la intención de ir creando
un "determinado estado de opinión" respecto
al futuro de Izar, y advierten que, de ser ciertos, el Gobierno
estaría incumpliendo su compromiso presentar el plan
e iniciar su discusión en una mesa de negociación.
"Los sindicatos ya han manifestado en
reiteradas ocasiones su rechazo a un método basado
en el intercambio de propuestas a través de los medios
de comunicación para tratar los problemas", señalaron,
y añadieron que, por este motivo, no valorarán
unas medidas "que no les han sido comunicadas".
NO SE DEFIENDE EL SECTOR NAVAL.
En todo caso, UGT y CC.OO. recalcaron que
seguirán defendiendo el mantenimiento de la actividad
civil y militar como "elemento imprescindible" para
garantizar la viabilidad futura de Izar.
Para ello, apostaron por el desarrollo de
buques de alto valor añadido, que permitan a la empresa
ser competitiva y obtener márgenes de rentabilidad.
"La vuelta a escenarios basados en cierres
y disminución de capacidad no garantizan el futuro
del grupo. Las segregaciones o privatizaciones como única
alternativa implicarían una falta de voluntad política
a la hora de defender el mantenimiento del sector naval en
nuestro país", manifestaron.
Por eso, las centrales instaron al Gobierno
a defender ante la Comisión Europea una oportunidad
para la construcción naval pública, al entender
que la continuidad de Izar es compatible con el respeto a
las normas comunitarias.
"Estas mismas normas no pueden ser el
pretexto para eliminar miles de empleos y condenar a la pobreza
a determinadas comarcas del país. La Comisión
deberá facilitar la imprescindible flexibilidad en
los plazos (de devolución de las ayudas consideradas
ilegales) y permitir los necesarios recursos económicos
para financiar el plan de Izar", apuntaron.
Los sindicatos están dispuestos a participar
en un proceso de negociación que, "con rigor",
busque una solución al problema de Izar, "que
ha de contemplar la garantía del empleo como característica
de una empresa viable en el escenario de un futuro proyecto
europeo que deberá dar cabida a los astilleros españoles".
FUTURO INCIERTO.
Tras la decisión de la Comisión
Europea de exigir a Izar la devolución de más
de 308 millones de euros, recibidos a través de ayudas
públicas contrarias a la legislación de la Unión
Europea en 1999 y 2000, el pasado 13 de mayo el Gobierno del
PSOE acordó la creación de una comisión
interministerial que tendrá que presentar un plan de
futuro para los astilleros.
El grupo de trabajo está presidido
por el presidente de SEPI, Enrique Martínez Robles,
y en él participan el secretario de Estado de Defensa,
Francisco Pardo, el secretario general de Empleo, Valeriano
Gómez, el secretario general de Industria, Joan Trullén,
el director general de Fondos Comunitarios, José Antonio
Zamora, el director general de Política Económica,
Angel Torres, y el secretario general de SEPI, Enrique Hernández.
En 1997, en el marco del plan estratégico
de competitividad 1994-1998 del sector de construcción
naval en España, la Comisión Europea aprobó
un último paquete de ayudas después de que el
Gobierno se comprometiera a que los astilleros públicos
no percibirían más ayudas de reestructuración,
rescate, compensación de pérdidas o privatización.
Desde ese año, por tanto, las ayudas públicas
a los astilleros son ilegales en el marco de la UE.
Sin embargo, en 1999 SEPI compró los
astilleros de Cádiz, Juliana (Gijón) y Manises
(Valencia) pertenecientes a Astilleros Españoles por
15,3 millones de euros, a pesar de que su valor patrimonial
era de 40 millones negativos. En agosto de 2000, la Comisión
incoó un procedimiento de investigación por
esa causa.
En diciembre de ese año, SEPI creó
Izar, fruto de la absorción de Astilleros Españoles
por parte de Bazán, que pagó un precio simbólico
de una peseta. En noviembre de 2001, la Comisión amplió
la investigación incluyendo también esta operación.
En estas operaciones, la Comisión calcula
que se concedieron a Izar ayudas por un total de 500 millones
de euros mediante inyecciones de capital, préstamos
y compras por encima del valor de mercado. Como ya han sido
reembolsados 192 millones de euros, la cantidad que debe ser
devuelta es de unos 308 millones de euros más los intereses
que, a 30 de junio, ascendían a 67 millones.
La Comisión Europea mantiene abiertos
otros cuatro expedientes distintos a astilleros Izar sobre
casos similares de posibles ayudas de Estado, por un importe
superior a los mil millones de euros, lo que ha situado a
la empresa en situación de quiebra técnica,
tal y como se ha reconocido en distintas ocasiones desde el
Gobierno.
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